• 23 OCT 18
    Lydia Zapata Peña (1965-2015)

    Lydia Zapata Peña (1965-2015)

    Lydia Zapata (con impermeable amarillo) realizando la flotación de sedimento en busca de restos macrobotánicos durante la excavación de la Cueva de La Fragua, en Santoña, en 1994.

    Lydia Zapata (con impermeable amarillo) realizando la flotación de sedimento en busca de restos macrobotánicos durante la excavación de la Cueva de La Fragua, en Santoña, en 1994.

    El año 2015 ha comenzado para nosotros con la terrible noticia del fallecimiento, a los 49 años,  de nuestra colega y amiga Lydia Zapata Peña, Profesora Titular de Prehistoria de la Universidad del País Vasco. La doctora Zapata era colaboradora habitual de diversos proyectos desarrollados por investigadores de nuestro Instituto desde hace dos décadas, y también profesora de nuestro Máster de Prehistoria y Arqueología desde sus mismos comienzos.

    Considerada una de las mejores especialistas europeas en Paleobotánica, sobre todo en las facetas de la Antracología y la Etnobotánica, había conseguido en fechas recientes una ERC Consolidator Grant otorgada por el Consejo Europeo de Investigación (ERC), lo que da una idea precisa de su excelencia en la investigación.La beca de 1,9 millones de euros, estaba destinada a su trabajo sobre el uso de plantas en el Paleolítico en el Mediterráneo Occidental, y dentro de este estudio se integraban materiales procedentes de diversas excavaciones del IIIPC.

    Hace poco tiempo, en 2011, tuvo una participación directa en exposición “Las Mujeres en la Prehistoria”, producida por el Museo de Valencia y traída a Cantabria por el “Aula Interdisciplinar “Isabel Torres” de Estudios de la Mujer y del Género” de la UC y por el IIIPC, e intervino en el ciclo de conferencias “Mujeres en la Prehistoria: nuevas miradas al pasado de la Humanidad”, complementario a la exposición.

    Lydia en su laboratorio de la UPV

    Lydia en su laboratorio de la UPV

    Pero, aparte de estos aspectos más profesionales, el principal vacío que nos deja la muerte de Lydia Zapata es el de su enorme calidad humana, siempre dispuesta a la colaboración, al diálogo y a la amistad. Desde aquí queremos hacer llegar nuestros sentimientos a sus seres queridos, tan próximos también a nosotros por muchos motivos. Aunque parezca una frase manida, nunca te olvidaremos, Lydia.