• 31 MAY 17
    Publicado un artículo sobre la neolitización del bajo Danubio

    Publicado un artículo sobre la neolitización del bajo Danubio

     

    Bajo el título ‘Paleogenomic Evidence for Multi-generational Mixing between Neolithic Farmers and Mesolithic Hunter-Gatherers in the Lower Danube Basin’, el estudio demuestra que, a diferencia de lo que sucede en gran parte de Europa, en el bajo Danubio la llegada de la agricultura que llegó con la neolitización o primera gran transformación de forma de vida de la humanidad, no supuso una sustitución de poblaciones, sino que se produjo una mezcla entre los recién llegados y los grupos de cazadores-recolectores que ya habitaban la región.

    Para llegar a esta conclusión, se ha comparado el ADN de varios cazadores mesolíticos europeos, datados entre 7000 y 5100 a.C., con el obtenido del esqueleto de un campesino del 3400 a.C. localizado en el yacimiento rumano de Gura Baciului.

    Este último muestra una combinación de rasgos genéticos derivados de los cazadores-recolectores continentales con estas poblaciones de agricultores procedentes de la antigua Anatolia, actual Turquía, que predominan en gran parte del Neolítico europeo.

    Participación de la UC

    En la investigación ha participado el proyecto CoChange, dirigido por el catedrático de Prehistoria de la Universidad de Cantabria, Pablo Arias, que ha aportado la información genética, arqueológica y antropológica relacionada con un esqueleto del 5100 a.C. descubierto en una sepultura mesolítica en la cueva de Los Canes, en Cabrales (Asturias).

    CoChange es un proyecto del Plan Estatal de Investigación Científica y Técnica y de Innovación 2013-2016, liderado por la UC, con participación de 67 investigadores de 32 instituciones españolas, europeas y americanas. Se ocupa de la transición al Neolítico en la fachada atlántica europea, y es en ese contexto en el que se están estudiando los restos de la cueva de Los Canes.

    El catedrático de Prehistoria ha destacado que “esto ha sido posible gracias a la mejora espectacular que ha habido en los últimos años en las técnicas de recuperación de ADN fósil”.

    De esta forma, según Arias, ha sido posible descubrir que este esqueleto, correspondiente a una mujer de avanzada edad, que, según se ha podido determinar a través del estudio genético, debió de tener la tez relativamente oscura, el pelo negro y los ojos azules, además de intolerancia a la lactosa. Asimismo, debió de ser de pequeña estatura, en torno a los 150 cm y con un peso aproximado de 50 kg.

    Los estudios de paleodietas y paleopatología realizados muestran que esta primitiva habitante de los Picos de Europa pertenecía a un grupo que vivía fundamentalmente de la caza y la recolección en las montañas, y que padeció durante su vida diversas enfermedades que se asocian frecuentemente a carencias alimentarias, que se reflejan en su dentadura.

    Arias ha asegurado que, a partir de estas investigaciones, “sabemos que eran grupos que vivían fundamentalmente en las zonas de montaña”. A pesar de que vienen de una cueva relativamente cercana a la costa, “no parece que consumieran proteínas de origen marino, y parece que su área de captación de recursos era principalmente estas montañas de los Picos de Europa, donde cazaban rebecos o cabras montesas y también recolectaban una serie de elementos vegetales, como las avellanas”. Los caracoles terrestres o recursos derivados de la pesca fluvial, como las truchas, completaban la dieta de esta mujer

    La revista Current Biology se encuentra en el primer decil de su grupo Bioquímica y Biología Celular.

    Información extraída de:  Servicio de Comunicación_Unican

    Vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=U-Ek7F5rjwU